martes, 15 de noviembre de 2011

La obesidad causa el 20% de los cánceres.

La obesidad desencadena el 20% del total de cánceres y es, junto al tabaquismo, el principal factor evitable que favorece la aparición de esta enfermedad, según han evidenciado diversos expertos reunidos en el marco del "X Congreso de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo)" en Barcelona del 19 al 21 de Octubre de 2011.

Barcelona (España).- "Si prevenimos la obesidad prevenimos el cáncer", ha señalado el jefe de la Unidad de Nutrición, Ambiente y Cáncer del Instituto Catalán de Oncología (ICO), Carlos González.

De hecho, la obesidad está relacionada con los cánceres del aparato digestivo --esófago, colorrectal y páncreas--, además de otros de origen hormonal como el de mama y endometrio, y en el caso concreto del cáncer colorrectal los expertos han señalado que cada kilo extra de peso aumenta un 3% el riesgo de sufrir este tipo de tumor.

La proporción del cáncer debido a la obesidad es de entre el 15% y el 30% en los tumores colorrectales, del 45% en los de endometrio, del 43% en el adenocarcinoma de esófago, del 20% en el de páncreas, de un 20% en el de mama en mujeres postmenopáusicas y de casi un 30% en los tumores de la vesícula biliar.

"Se debería asumir una actuación mucho más decidida por parte de la administración", ha terciado González en un comunicado, en el que también se ha señalado que la obesidad está relacionada con la interacción de los genes con diversos factores ambientales como la alimentación, el ejercicio y los estilos de vida.

Fuente: "X Congreso de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo)".24/10/2011

No tomar agua podría elevar el azúcar en sangre


Las personas que beben menos de un par de vasos diarios de agua serían más propensas a desarrollar niveles de azúcar en sangre anormalmente altos, según reveló un estudio reciente. 


Cuando eso ocurre, aunque no de manera suficiente como para encajar en la definición clínica de diabetes,los médicos consideran que la persona tiene “prediabetes”. En el nuevo estudio, los adultos que bebían medio litro de agua (dos vasos) o menos por día eran más propensos que los que bebían más agua a tener los niveles de azúcar en sangre en el rango prediabético.
Esto demuestra una correlación entre el consumo de agua y el azúcar en sangre, pero no prueba una relación causa-efecto entre ambos, según confirmó la autora principal, Lise Bankir, del instituto francés de investigación INSERM.
Aun así, la relación sería biológicamente viable, aclaró Bankir. Una hormona llamada vasopresina podría ser el eslabón perdido. La vasopresina, u hormona antidiurética, regula la retención de líquido en el organismo. Cuando nos deshidratamos, sus niveles aumentan para que los riñones conserven agua.
Pero algunos estudios habían sugerido que altos niveles de vasopresina también elevarían la glucosa (azúcar) en sangre. Hay receptores de vasopresina en el hígado, el órgano que produce la glucosa en el organismo. Los resultados surgen de 3.615 adultos franceses, de entre 30 y 65 años, con niveles normales de glucosa en sangre al inicio del estudio.
Un 19 por ciento dijo que bebía menos de medio litro de agua por día; el resto consumía un litro o más. En los nueve años siguientes, 565 participantes tuvieron niveles anormalmente elevados de azúcar en sangre y 202 desarrollaron diabetes tipo 2.
Cuando el equipo analizó el nivel de riesgo de los participantes, según el consumo de agua, halló que los que bebían por lo menos medio litro por día eran un 28 por ciento menos propensos a tener un aumento de la glucosa en sangre que los que bebían menos agua aún. Pero no se observó una relación estadísticamente sólida entre el consumo de agua y el riesgo de desarrollar diabetes.
Una explicación obvia de la conexión con el aumento del nivel de glucosa en sangre sería que las personas que beben poca cantidad de agua consumirían más bebidas azucaradas.
Pero el equipo consideró el consumo de ese tipo de bebidas y alcohol, como así también el peso, el ejercicio y otros factores asociados con la salud, y la relación entre el bajo consumo de agua y el alto nivel de glucosa en sangre se mantuvo.
“Las conductas más saludables que están asociadas con un mayor consumo de agua podrían explicar la relación observada”, escribe el equipo. Según Bankir, se necesitan más estudios para confirmar estos resultados. Pero, por ahora, recomendó reemplazar con agua las bebidas azucaradas ricas en calorías.
Fuente: Salud Plena - Nota del 02/11/2011

jueves, 3 de noviembre de 2011

Cuerpo y Mente: ¿amigos o enemigos?

Cuerpo y Mente. Pensemos en ambas palabras por unos instantes... Ahora estamos en condiciones de hacernos el siguiente planteo: ¿Cómo es que van por sendas diferentes del pensamiento si al fin al cabo son parte de lo mismo: una persona?

Quiero aclarar algo fundamental antes de llegar al climax de este post: no soy psicóloga, no soy científica de ninguna rama, ni filosofa, ni estudiante de ninguna estas carreras o similares, simplemente me estoy tomando el atrevimiento de desarrollar por escrito una idea, una reflexión sobre nuestro comportamiento como especie humana, y compartirla con la esperanza de encontrar en tu opinión una nueva idea y así continuar alimentando este ciclo de reflexiones compartidas para lograr una mejor calidad de vida día a día y poco a poco.

Dicho esto, reflexionemos juntas: Cuerpo y Mente. Esta división moderna de lo que conforma a una persona debería ayudarnos a entendernos un poco más a nosotras mismas, aunque en ocasiones nos dé la sensación de que nos juega en contra, sobre todo en lo que se refiere a cuidar nuestro Cuerpo. ¿Qué pasa cuando nuestra Mente nos declara la guerra y sencillamente se niega a ayudarnos a elegir las opciones saludables? Voy a reformular esta pregunta: ¿Cómo es que existe la posibilidad de que nuestra propia Mente se rebele ante nuestro deseo de mejorar?

Si lo pensamos por más de unos segundos, esta última pregunta corre el riesgo de tornarse incoherente, pero la realidad que nos rodea nos demuestra lo contrario: la posibilidad no sólo existe, sino que hasta la podemos catalogar en casos más extremos en las adicciones y demás enfermedades psicológicas y psiquiátricas.

Sin dirigirnos a esos extremos, que requieren ser tratados por profesionales por su gravedad y no debatidos como una reflexión, quiero llegar a una conclusión sobre cómo podemos hacer que esta separación Cuerpo-Mente sea funcional en nuestro día a día y nos ayude a alcanzar la tan deseada "Armonía", a la cual no podemos llegar con la cosmética y las cirugías. En este punto se me ocurre cuál podría ser el nexo conector entre el Cuerpo y la Mente: Autoestima.

Si bien la Autoestima es un proceso de evaluación que pasa en mayor parte por nuestra Mente, también podemos sentirla en nuestro Cuerpo, y trabajarla tanto desde afuera hacia adentro (Cuerpo hacia Mente)  como de adentro hacia afuera (viceversa).

En esta oportunidad, en lugar de exponer la idea completa y revelar el Punto, quiero hacerte la siguiente propuesta: Dejá tu comentario contando tu propia experiencia sobre cómo se llevan tu Cuerpo y tu Mente e invitá a tus amigas y seres queridos a participar de este post también. El día lunes 7 de Noviembre voy a postear la conclusión sobre este experimento: cuál es el verdadero nexo conector y cómo hacer para alcanzar la armonía Cuerpo-Mente.

Espero tu comentario. Hasta el próximo post y ha experimentar!
Romina Larrondo

5 alimentos que pueden desencadenar un accidente cerebrovascular

La dieta es un elemento clave si queremos llevar una vida saludable. Por eso los nutricionistas no paran de darnos pistas para cuidarnos por dentro y por fuera. Aquí tienes los potenciales enemigos de tu salud, evítalos y vivirás más y mejor.


Ni botes ni latas. En tu cesta: productos frescos, mucho verde, carne blanca y pescado.

1. GALLETAS, PATATAS FRITAS Y BOLLERIA INDUSTRIAL
La lista de estos productos es interminable y el denominador común de todos ellos es que contienen un alto contenido de grasas trans, el enemigo número uno de nuestras arterias. En las etiquetas figuran como "parcialmente hidrogenado" o aceites hidrogenados, y se encuentran en todo tipo de snacks, alimentos congelados y productos horneados, incluyendo aderezos para ensaladas, palomitas de microondas, mezclas de relleno, congelados , etc. Los peores se esconden en los alimentos más sabrosos, de preparación rápida como aros de cebolla, patatas fritas y similares.
¿Por qué es malo? Bloquean las arterias, aumentando las concentraciones de lípidos y el colesterol malo en la sangre y la reducción del colesterol bueno. Investigadores de la Universidad de Carolina del Norte encontraron que las mujeres que comían siete gramos de grasas trans al día (dos donuts o la mitad de una porción de papas fritas) tuvieron un 30 % más de accidentes (de tipo isquémico) que las mujeres que consumían solo 1 gramo al día. Otro estudio, realizado también en las mujeres, demostró que las grasas trans promueven la inflamación y altos niveles de proteína C-reactiva (PRC), un marcador de riesgo cardiovascular producidopor el hígado y por las células grasas (adipocitos), relacionado con el infarto de miocardio, el ictus y otros ataques agudos cardiovasculares.
¿Qué hacer? Limitar el consumo de grasas trans a 1 ó 2 gramos al día. Evitar la comida rápida (sobre todo los fritos) y mirar las etiquetas de los alimentos envasados ​. Es recomendable hornear tu propio pan, pasteles... Buscar comida sana, snacks alternativos como galletas de grano integral, palitos de sésamo…

2. AHUMADOS Y CARNES PROCESADAS
Si tu debilidad es el salame, las salchichas, la panceta o un sándwich de ahumados, ¡cuidado con abusar!
¿Por qué es malo? Están sometidos a procesos de conservación que implican grandes dosis de sodio y conservantes. El nitrato de sodio y nitrito afecta a los vasos sanguíneos, haciendo que las arterias se endurezcan y se estrechen.
Muchos estudios relacionan el consumo de carnes procesadas con la enfermedad arterial-coronaria y el consumo de embutidos y ahumados se relaciona con un mayor riesgo de diabetes y una mayor incidencia de numerosos tipos de cáncer, incluyendo leucemia.
¿Qué hacer? Si a media mañana sueles decantarse por sándwich de ahumados, jamón o cualquier otro embutido, trata de variar tu dieta, ¿qué tal uno vegetal o de atún? También puedes cocinar pavo o pollo y cortarlo en lonjas finas para hacer sándwiches caseros.

3. REFRESCOS LIGHT
Reemplazar las bebidas azucaradas por su versión light parece una solución inteligente para mantener el peso adecuado - un objetivo saludable para el corazón— pero resulta que este tipo de refrescos aumentan las opciones de sufrir un derrame cerebral.
¿Por qué es malo? Las personas que toman una bebida gaseosa (dietética o light) aumentan hasta en un 48 % su posible riesgo de accidente cerebrovascular. Según un estudio de la Universidad de Columbia que siguió a 2.500 personas mayores de 40 años, beber un refresco al día aumenta en un 60 % el riesgo de accidentes cerebrovasculares, ataques cardíacos y enfermedad arterial coronaria que aquellas que no tomaban refrescos light.
¿Qué hacer? Sustituirlos por agua, es lo más saludable para calmar la sed. Si no eres capaz inténtalo con limonada, té helado o cualquier otro jugo natural de frutas o vegetales (de poder ser recién exprimido y con la cantidad justa de azúcar o sal).

4. CARNE ROJA
Según publica la revista 'Stroke', las mujeres que consumen una gran porción de carne roja cada día aumentan en un 50 % las posibilidades de sufrir un accidente cerebrovascular. El porcentaje es tan alto que asusta, pero se trata de un estudio sólido y veraz, puesto que los investigadores llegaron a esta conclusión tras analizar las costumbres alimentarias de 35.000 mujeres suecas durante diez años.
¿Por qué es malo? Las grasas saturadas de la carne roja obstruyen las arterias debido a una acumulación de placas de proteína. Ahora resulta que la hemoglobina, el ingrediente que le da la carne roja de su alto contenido de hierro, pueden representar un peligro concreto cuando se trata de un derrame cerebral. Los investigadores están estudiando si la sangre se vuelve más gruesa y más viscosa, como resultado del consumo de hierro.
¿Qué hacer? Consumir carne de aves de corral -en particular, carne blanca - y pescados, más bajos en hierro que la carne roja. También, elegir fuentes de proteínas más saludables para el corazón como legumbres, frutos secos, tofu o lácteos descremados.

5. SOPAS DE SOBRE Y ALIMENTOS PREPARADOS
La dosis de sodio y de otros conservantes que contienen los alimentos congelados, precocinados, enlatados y demás envases suponen un peligro real para la salud.
Según los nutricionistas es el peor delincuente que hay. Por eso, hay tantas campañas en pro de una alimentación más sana y natural, basada en productos frescos, de mercado. Incluso las autoridades han 'exigido' a las empresas que reduzcan el contenido de sal en un 20 % en los próximos dos años.
¿Por qué es malo? La sal o el sodio -como se llama en las etiquetas de los alimentos- está directamente relacionado con el riesgo de ictus. En un estudio reciente, las personas que consumían más de 4.000 mg de sodio por día tenían más del doble el riesgo de ictus en comparación con los que comieron 2.000 mg o menos. Sin embargo, los Centros para el Control de Enfermedades estiman que la mayoría de los estadounidenses consumen cerca de 3.500 mg de sodio por día. Los estudios demuestran que el sodio aumenta la presión arterial, el principal factor causante de un accidente cerebrovascular. Y una advertencia: el sodio lleva muchos disfraces complicados de entender para el común de los mortales, que le permite ocultarse en todo tipo de alimentos que no necesariamente aparecen catalogados como salados. Seguro que te suenan ingredientes como bicarbonato de sosa, levadura en polvo, MSG (glutamato monosódico), fosfato disódico, alginato de sodio… que realmente significan sal.
¿Qué hacer? Cocina tus propias sopas y guisos caseros para congelarlo en porciones individuales. A la hora de comprar, lee las etiquetas cuidadosamente y elige aquellas variedades bajas en sodio.

Hablemos de alimentación sana...


Cuando de hablar de comida sana se trata, son muchas las preguntas que surgen y que, por lo general, permanecen sin resolver:¿Qué es la alimentación sana? ¿Es la comida algo cultural difícil de cambiar en los hábitos de las personas? ¿Qué tan bueno o malo para la salud es ser vegetariano? ¿Existen mitologías acerca de la comida, muchas de ellas inconvenientes para la salud? ¿Qué tan bueno o malo son la sal, el azúcar, las grasas, etc.? En fin, son muchos los interrogantes que se nos abren al establecer la manera cómo vamos a comer o al comentar con alguien nuestros hábitos alimenticios.
En esto, como en todas nuestras realidades, no hay última palabra. Por eso queremos abrir esta discusión proponiendo uno de esos listados que frecuentemente encontramos en las revistas y que apuntan a establecer unas pautas sobre qué es lo sano al comer. Bueno, esto es apenas el punto de partida; queremos que intervengan nuestros lectores, especialistas o no, y que complementemos este listado: en últimas el listado válido es el que tú establezcas, el que te sea útil y con el que tú seas capaz de ser consecuente.

1.- Escucha a tu cuerpo. No comas si no tienes hambre: En su lugar toma un zumo natural, una fruta, una pequeña ensalada o un vaso de agua. De la misma manera, no pases hambre si tienes apetito. Si tienes la costumbre de comer en horarios regulares cuando no tienes hambre, tu hígado sufrirá con excesivo ajetreo.

2.- Bebe de 8 a 12 vasos diarios de agua mineral ya que ayuda a limpiar el hígado y los riñones y a perder peso. El cuerpo necesita pequeños y frecuentes sorbos de agua, de otra manera las células se encogen por deshidratación y sus membranas se secan.

3.- Evita consumir grandes cantidades de azúcar, especialmente azúcar refinado, ya que el hígado lo convertirá en grasa y colesterol. Llegará un momento en el que los triglicéridos de la sangre serán demasiado elevados y esto está asociado con un incremento del riesgo de enfermedades cardiovasculares.

4.- No te obsesiones midiendo las calorías. Adoptemos la costumbre de comer menos, parando una vez que el apetito ha sido saciado. Es mucha más la gente que muere por comer en exceso que por defecto. La pérdida de peso vendrá de la mano con la mejora del funcionamiento del hígado. ¿Por qué preocuparse mirando lo rápido o lo lento que el cuerpo pierde peso?

5.- Evita los alimentos a los que puedas ser alérgico o que sepas por experiencias pasadas que no te sientan bien. Mastica la comida lenta y concienzudamente, ya que la digestión comienza por la saliva cuando ésta se mezcla con los alimentos en la boca.

6.- Presta atención a la buena higiene intestinal. No calientes nunca la comida más de una vez y siempre lávate las manos antes de comer. Evita especialmente las carnes en conserva.

7.- No comas si te sientes tenso o ansioso ya que durante estos estados la corriente sanguínea es desviada de los intestinos e hígado a otras zonas del cuerpo.

8.- Procura adquirir productos biológicos frescos y libres de pesticidas. Si consumes huevos y pollos, que sean siempre de corral.

9.- Obtén las proteínas de diferentes fuentes, incluidas las legumbres. Hay muchos platos en los cuales la proteína se obtiene de las legumbres, granos, cereales, frutos secos y semillas. Las proteínas de primera clase procedentes de la combinación de estas fuentes son tan completas como las proteínas de origen animal y contiene los 8 aminoácidos esenciales.

10.- Elige bien el pan y el relleno. Es importante comer solamente pan de buena calidad. En una tienda de comida natural puedes conseguir pan que no contenga sustancias artificiales. Prueba distintas variedades de pan para encontrar el que mejor te funcione, prueba el de centeno, de trigo, de maíz, de avena, de cebada y demás que puedas encontrar en tiendas de alimentos naturales. Para algo más ligero, prueba crackers de arroz, de centeno o pan de pita (árabe) sin levadura.

11.- Evite el estreñimiento comiendo mucha fruta fresca y vegetales y bebiendo agua a lo largo del día. Evitando el estreñimiento evitarás el crecimiento de organismos no deseados en el intestino grueso.

12.- Evita las grasas saturadas o en mal estado. Estas grasas insalubres pueden dañar el hígado con los cambios característicos de un “hígado obeso” similar a aquel de los consumidores de alcohol. El tipo de grasa que ingerimos diariamente es importante para la salud y la longevidad y tendrá más influencia que ninguna otra cosa sobre el funcionamiento del hígado y el peso.


viernes, 28 de octubre de 2011

Liberate de la celulitis, y disfrutá del sol!


La alimentación juega un papel fundamental en la prevención y la cura de la celulitis. Se ha comprobado que las personas con celulitis tienen problemas de acumulación de líquidos en el interior de las células causadas por un insuficiente drenaje linfático. Igualmente hay una relación muy clara entre la obesidad, el estreñimiento o el mal funcionamiento del hígado y la celulitis.
Así pues, para el tratamiento de la celulitis tenemos que tener en cuenta los siguientes alimentos:

Alimentos que sea capaces de estimular el drenaje linfático
Esto quiere decir alimentos ricos en potasio y bajos en sodio. Así, son recomendables los plátanos, las coles de Bruselas, las patatas, las calabazas, las zanahorias, los melones, etc… mientras que deberían reducirse los alimentos con mucha sal. Además, se recomienda aquellos alimentos que contengan vitamina C, vitamina E y flavonoides. Comer alimentos ricos en estas vitaminas constituye una buena manera de aumentar el riego sanguíneo lo que ayuda a eliminar líquidos sobrantes que son los principales causantes de la “piel de naranja” de la celulitis.

Alimentos que prevengan la obesidad o ayuden a adelgazar
Es conveniente sustituir los alimentos muy calóricos por otros más ligeros. La mayoría de las verduras y hortalizas contienen muy pocas calorías al mismo tiempo que aportan muchas vitaminas y minerales. Las legumbres pueden constituir un plato muy interesante por su poder saciante y por la cantidad de fibra que aportan. De postre resulta ideal el consumo de frutas, ricas en azúcares naturales y líquidos que quitan el hambre y ayudan a eliminar grasa.

Alimentos que prevengan el estreñimiento o favorezcan la eliminación de heces
La ingestión de alimentos con mucha fibra, además de reducir la sensación de hambre, favorecen la eliminación de residuos sobrantes del intestino. La fibra constituye un elemento desintoxicante muy adecuado para la prevención o el tratamiento de la celulitis.

Alimentos que ayuden a limpiar el hígado.
El hígado es el filtro del organismo. Un hígado sano ayuda a disminuir la formación de celulitis. Entre los alimentos especialmente destacados para el hígado destacan las alcachofas, las manzanas, las peras, la avena, los ajos y las cebollas

Actualmente se pueden encontrar una gran cantidad de dietas que incluyen todos estos alimentos, siempre de forma equilibrada, ya que en la alimentación, como en todas las cosas, la clave está en el equilibrio. Una dieta sana, sencilla y cómoda, está al alcance de todos.

viernes, 21 de octubre de 2011

Declarale la guerra al acné... y ganala!


Para completar el post anterior sobre "Cómo lucir una piel espléndida este verano", no podía ser de otra manera más que con un tip para mejorar el aspecto del acné.

Si ya has probado con cuánto limpiador de cutis, loción, crema o gel para tratar tu acné y aún así no puedes deshacerte de él, a lo mejor pueda interesarte este dato: consumir más cantidad de cereales y harinas integrales puede darte una mano desde tu interior para mantener tu piel más sana y libre de impurezas.

Un grupo de investigadores australianos ha encontrado que el trigo y otros granos integrales puede ser de gran ayuda para reducir el acné: en este estudio se halló que tras 12 semanas aquellas personas que habían elegido dietas ricas en productos integrales la manifestación de granitos y pústulas había descendido hasta en un 20 por ciento.

Este tipo de alimentos son considerados de bajo índice glucémico, por lo que ayuda a mantener en equilibrio la glucosa. Seguramente te estarás preguntando que tiene que ver esto con el acné: pues los carbohidratos refinados pueden provocar subidas en la insulina en sangre, lo que a su vez fomenta la producción de ciertas hormonas, como los andrógenos, que en cantidades elevadas pueden potenciar la aparición de granitos.

Así que a la hora de optar por qué clase de panecillos o galletas llevarás a tu boca, tienes otra buena razón para hacerlo por las alternativas integrales. Recuerda que el abanico de posibilidades es amplio: arroz integral, quinoa, cebada, avena y todos los panificados y demás productos elaborados con ellos y demás harinas integrales.

jueves, 20 de octubre de 2011

Cómo lucir una piel espléndida este verano

Al llegar la primavera, las mujeres nos encargamos de sumar un par de preocupaciones más a nuestras recargadas vidas... y no es un tema menor porque impacta directamente en nuestra autoestima: la estética.

En esta época nos encontramos con que el vestuario es más revelador de lo que quisiéramos en algunas ocasiones, pero para que este año nos liberemos del "complejo" de mostrar nuestra piel, aquí te dejo algunos tips para lucirte toda la temporada!


La salud y el buen estado de nuestros órganos, depende en gran parte de la alimentación.

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y refleja sin reservas la carencia o buen estado de vitaminas, proteínas o minerales. Para mantenerla siempre sana, en forma y prevenirla de su envejecimiento prematuro debemos optar por una dieta equilibrada donde abunden las frutas y verduras así como las proteínas y grasas esenciales, (grasas vegetales, almendras, nueces, aguacate, aceite de olvido etc…)...Fundamentalmente nuestra dieta debe responder a tres pilares básicos:

1- Hidratación. Debemos tomar un aporte de líquidos suficiente para mantenerla correctamente hidratada (entre litro y medio y dos litros diarios, de agua simple). La ingesta debe ser frecuente a lo largo de todo el día para evitar la deshidratación, tan perjudicial para todos los órganos y, en especial, para la piel. El estrés, la exposición al sol, las altas temperaturas, el ejercicio o la sudoración excesiva pueden aumentar los requerimientos de líquido.

2- Nutrición de la piel, para lo cual debemos tomar alimentos ricos en vitaminas y ácidos grasos esenciales (ácidos omega III). Las primeras las encontraremos en las frutas, verduras y algunos cereales y los segundos están, sobre todo, en los pescados azules (atún, sardinas, salmón, lubina, pez espada…) y, en general, en alimentos ricos en omega 3.

3- Eliminación diaria y correcta de toxinas. En esta acción juega un papel imprescindible el correcto funcionamiento de nuestro intestino (y de su correcta funcionalidad es donde entra en juego la cantidad de fibra que ingerimos diariamente), tanto para deshacerse de los restos innecesarios como para absorber correctamente los nutrientes elementales. Debemos evitar el estreñimiento con alimentos como los kiwis, las ciruelas pasas y los cereales integrales. Todos ellos tienen propiedades depurativas que eliminan las impurezas de nuestro cuerpo y de nuestra piel, si en la cotidianidad de pronto se te olvidan estos alimentos siempre podrás recurrir a la fibra en polvo.

Fuente: Tips "Beauty Palace" Centro de Estética (México).

miércoles, 19 de octubre de 2011

Una buena alimentación saludable puede ayudar a reducir el estrés


Ante los eventos ocasionales que pueden generar estrés, y de vez en cuando es una cosa, pero cuando se convierte en crónica puede ser muy dañino para el cuerpo. Para evitar el estrés es muy importante la buena alimentación, por lo tanto, a continuación se detallan cinco consejos para reducir el estrés, de Susan Bowerman, Director Asistente del Centro para la Nutricion Humana de la universidad de UCLA y Consultora de Herbalife Internacional. Un auto que no arranca, la incesante demanda de trabajo, o la preocupación constante acerca de nuestras finanzas, puede que nos estresen y el que sufra las consecuencias será nuestro cuerpo.

"Nuestro cuerpo posee una respuesta natural contra el estrés, pero cuando esa respuesta se activa todo el tiempo el sistema inmunológico puede agravarse, lo que hace más difícil evitar las enfermedades. Un sistema inmunológico saludable depende de una dieta rica en nutrientes, y una buena alimentación es una de las mejores defensas contra las enfermedades especialmente en épocas de estrés continuo", explicó Susan Bowerman.

Se debe tener cuidado con los alimentos altos en calorías que pueden estimular la liberación de ciertas sustancias químicas en el cerebro que nos hacen sentir bien – al menos en el corto plazo – y también hacen que tengamos ganas de seguir comiendo. Pero comer en exceso puede conducir al aumento de peso – lo que aumenta el estrés psicológico y que, a su vez, puede hacer un hábito el comer en demasía.

Existen consejos que uno puede seguir para ayudar a manejar los niveles de estrés, según la Dra. Bowerman, y son los que se detallan a continuación:

1. Coma comidas balanceadas. Trate de incluir algo de proteína magra – claras de huevo, productos lácteos bajos en grasa, carnes magras, pescado o productos de soja – con cada comida. La proteína satisface el hambre y también le ayuda a mantenerse mentalmente alerta. Complemente su comida con fruta fresca, verduras y granos enteros.

2. Coma con regularidad y no se salte las comidas. Cuando usted está estresado, es fácil dejar fuera a las comidas – o incluso saltar por completo -, pero los niveles de energía van a sufrir como consecuencia de ello. Si el estrés es un asesino de apetito, intente comer cantidades más pequeñas de alimentos con mayor frecuencia durante el día.

3. Trate de evitar usar la comida como un reductor de estrés. Una caminata rápida o una taza de té de hierbas podrían funcionar en su lugar. Si usted siente la necesidad de comer, los alimentos duros crujientes ayudan a aliviar el estrés, poniendo los músculos tensos. Trate de comer bocadillos como un puñado de almendras, nueces de soya o zanahorias pequeñas.

4. Reduzca el consumo de cafeína. La gente a menudo siente la falta de energía cuando está estresado y consume cafeína, pero puede interrumpir su sueño nocturno. Si la cafeína le mantiene despierto por la noche, beba café descafeinado o té.

5. Trate de mantener las horas de comida agradable – y por separado del trabajo o de otras fuentes de estrés. Tome un poco de tiempo para frenar y relajarse mientras come – es muy probable que coma menos y disfrute más.

Fuente: Noticias Herbalife, publicado 28/04/2011

martes, 18 de octubre de 2011

¿Es posible evitar la ansiedad por la comida?

¿Cuantas veces al día te encontrás pensando "necesito comer algo... (dulce, salado, agridulce, lo que sea)"? El principal problema con el que nos enfrentamos al tener este pensamiento es a la siguiente palabra: NECESITO. He aquí el punto fundamental para controlar la Angustia Oral ó Ansiedad.

Hay miles de teorías y ejercicios que una podría hacer con el objetivo de deshacerse de la ansiedad, pero la realidad es que ninguna funciona. Sí, como lo leíste: Ninguna funciona.
Amigas, lectoras, mujeres, es hora de aceptar la realidad: la ansiedad no se elimina, la ansiedad hay que aprender a controlarla. La "necesidad" que sentimos de comer cuando en realidad no tenemos hambre, es un reflejo de la naturaleza adictiva del ser humano. Y este es el punto de partida: ¿cómo se nos ocurre pelear contra nuestra naturaleza?
Y esta es la respuesta: No pelear más

¿Conocés la frase "si no puedes contra tu enemigo, mejor únete"? Bueno, para aplicarlo a nuestra psicología y a los tiempos modernos, le hacemos un pequeño ajuste a la frase: si no puedes contra tu enemigo, mejor negocia. Y esta es la mejor forma de superar a nuestra naturaleza, dialogar con nosotras mismas. Entonces, la próxima vez que te encuentres pensando  "necesito comer algo..." detenete un segundo y pensá lo siguiente "¿necesito o tengo ganas?". Si una acepta que lo que está pasando es que no NECESITA sino que TIENE GANAS de comer algo puede empezar a tener control sobre lo que nos está pasando, y por ende DECIDIR QUÉ HACER.

Esta es la cuestión: Si te quedás con que "necesitás", entonces te ves obligada a comer, no hay opción. En cambio, si aceptás que lo que está pasando es que "tenés ganas de", entonces podés Elegir, y este no es un asunto menor. Cuando nos ponemos a dieta (por la razón que sea), nos vemos limitadas en lo que podemos y no podemos comer, esto automáticamente dispara el "necesito" porque de esa manera nos auto-habilitamos a comer lo que en realidad no deberíamos. Ahora, si en lugar de darle espacio al "necesito", le damos espacio al "tengo ganas" automáticamente retomamos el control sobre nuestras decisiones, y de repente no es lo mismo comer un postre sabiendo que lo haces porque decidiste hacerlo a comer porque no tenias otra opción, en este caso te volvés responsable de eso que comiste y no debías. El hecho de retomar el control sobre nuestras decisiones hace que podamos pasar por una negociación con nostras mismas, en la que si aceptamos que queremos comer, podemos elegir qué. De esta forma podemos buscar una alternativa intermedia entre lo que "podemos comer" y "deberíamos hacer", por ejemplo un postre light (si bien no deberíamos comer fuera del horario, como tengo ganas elijo comer algo permitido).

Lo que buscamos al aceptar que "tenes ganas de" y al comenzar a negociar, es lograr el punto en que pensemos "sí, tengo ganas de..., pero como no lo necesito, entonces no lo voy a hacer" y esto tiene que estar diferenciado, porque si verdaderamente tenemos hambre, hay que comer.

Asique para concluir, el primer paso para aprender a controlar la ansiedad es nada menos que pensar dos veces: ¿necesitás o tenés ganas? Luego sólo te queda hacerte cargo de tu decisión.

Espero tus comentarios! Hasta el próximo post,
Éxitos!
Romina Larrondo




lunes, 19 de septiembre de 2011

Más del 50% de los argentinos tienen sobrepeso


“Más del 50% de los argentinos tenemos exceso de peso y, aunque es una tendencia a nivel mundial, no podemos ahorrar esfuerzos en la prevención de estas afecciones que causan miles de muertes”, sostuvo el subsecretario de Regulación y Fiscalización del Ministerio de Salud de la Nación, Andrés Leibovich, en el marco de la apertura del X Congreso de la Federación Argentina de Medicina Familiar y General, en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de La Plata.  Participaron del encuentro funcionarios de la cartera sanitaria y la Organización Panamericana de la Salud.
El asesor regional en Enfermedades Crónicas de la OPS, Alberto Barceló, consideró que tanto a nivel global como en Argentina este tipo de afecciones “son una epidemia” y de ellas son “la obesidad y las enfermedades cardiovasculares las que más preocupan”.
Barceló consideró que “el aumento inusual de la aparición de estas enfermedades está llegando a niveles epidémicos a nivel global y de América Latina también, especialmente en los países de mediano y menores ingresos”. Y agregó que esa realidad obedece a la suba  de los factores de riesgo,  “como el incremento del consumo de comida hipercalórica, la disminución de la actividad física y el consiguiente aumento de la obesidad, lo que hace que aparezcan con mayor frecuencia enfermedades como la diabetes y las afecciones cardiovasculares”.
Respecto de la incidencia de las enfermedades crónicas en Argentina, Barceló sostuvo que “la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo –realizada por el Ministerio de Salud de la Nación en 2009-, indica que enfermedades como la diabetes y la hipertensión se ha incrementado en los últimos años, al tiempo que recomendó “el aumento de la actividad física y la alimentación saludable, la disminución del hábito de fumar, la reducción del consumo de alcohol como estrategias para prevenir estas afecciones”.
Fuente: Noticas DocSalud.com

jueves, 15 de septiembre de 2011

Aceite de oliva virgen y frutas secas revierten la arteriosclerosis


Una dieta mediterránea enriquecida con aceite de oliva virgen o con frutos secos puede revertir la arteriosclerosis en las arterias carotídeas en un año, según un ensayo de la Universidad de Navarra, España, y otros diecinueve centros de ese país con 187 voluntarios.

El catedrático Miguel Ángel Martínez González, que dirige el departamento de Medicina Preventiva de la institución educativa responsable del estudio, considera que la alimentación sana es capaz de conseguir en un año lo que no se logra con fármacos en dos, informó hoy el centro académico en un comunicado.
Los participantes en el experimento, mayores de 55 años y con alto riesgo cardiovascular, se dividieron en tres grupos al azar, dos de los cuales recibieron instrucciones detalladas por parte de nutricionistas sobre cómo seguir una dieta mediterránea adecuadamente.
Uno de los grupos que seguía este plan alimentario recibía quince litros de aceite de oliva virgen cada trimestre, mientras que al otro se le facilitaban frutos secos, con la idea de que los voluntarios consumieran 30 gramos al día de nueces, almendras y avellanas. 
Al tercer grupo simplemente se le proporcionó instrucciones y material para seguir una dieta baja en grasa.
A todos los participantes, se les midió el espesor de la capa íntima-media de la arteria carótida al principio del estudio y transcurrido un año. "Observamos que quienes tenían más engrosada esa capa, debido a la arteriosclerosis, mejoraban significativamente, y había una regresión de las lesiones en el caso de las personas que habían seguido una dieta mediterránea enriquecida con aceite de oliva virgen o con frutos secos", indica Martín-González.
Sin embargo, el doctor apunta que esta mejora no se dio entre quienes no presentaban un engrosamiento de la pared de la arteria al comienzo del estudio.


Fuente: Noticias DocSalud.com

Frutas secas y soja, los mejores aliados para bajar el colesterol


¿Sabías que...?
Las personas con una dieta rica en alimentos que reducen el colesterol, como frutas secas, soja, palta, aceite de oliva y avena, redujeron más su colesterol que las personas con una dieta baja en grasas, según un estudio realizado en Canadá.
Después de seis meses de un plan alimentario que incluía específicamente alimentos que reducen estos valores, el estudio mostró que las personasexperimentaron una caída del 13% de lipoproteínas de baja densidad (LDL, o colesterol "malo").
Mientras que los que tuvieron una dieta con alimentos bajos en grasa, incluyendo opciones de alto contenido de fibra y granos enteros, registraron una caída de apenas 3% del colesterol LDL, dijo el informe publicado en la revista Journal of the American Medical Association.
"Este trabajo indica el potencial beneficio de combinar reconocidos alimentos para reducir el colesterol", dijo el estudio. El estudio se hizo en cuatro lugares diferentes de Canadá -Quebec, Toronto, Winnipeg y Vancouver- e incluyó 351 participantes con niveles elevados de colesterol.
Quienes seguían el régimen dedicado a reducir el colesterol se dividieron en dos grupos -uno con dos sesiones de asistencia nutricional y otro con siete visitas a la clínica en más de seis meses-, pero ambos arrojaron resultados muy similares.
El estudio no restringió las calorías ni proporcionó alimentos a las personas. Todos los participantes perdieron una cantidad similar de peso -de 1,2 a 1,7 kilos- durante el estudio.
Los alimentos incluidos en el grupo para reducir el colesterol fueron extraídos de una lista de la FDA, la agencia estadounidense que regula los alimentos y medicamentos, recomendados para una mejor salud cardiaca.
La FDA sugiere en ese listado el uso de aceite de oliva en lugar de manteca, y productos con margarina enriquecida con esteroles vegetales que ayudan a bloquear la absorción de colesterol. Además, el listado incluye alimentos como palta, avena, soja, tofu,  lentejas, almendras, avellanas, maníes, pistachos y nueces.
El estudio tuvo una alta tasa de deserción en general -un 22,6%- aunque señaló que ésta "es común" en los estudios que involucran dietas con cierta intensidad.
Otro inconveniente del trabajo fue la predominancia de personas blancas de peso moderado con bajo riesgo de enfermedades cardiacas. Por lo tanto, "se desconoce" si se observa un efecto similar en pacientes de más alto riesgo, con sobrepeso u obesidad.
Fuente: Noticias DocSalud.com (trabajo publicado en "JAMA")

lunes, 12 de septiembre de 2011

El 60% de las argentinas cree que no corre riesgos cardíacos


El 60% de las mujeres argentinas piensa que no corre riesgos de sufrir enfermedades cardiovasculares, aunque según indica la Organización Mundial de la Salud (OMS) una de cada tres muere por estas patologías. El dato se desprende de un sondeo realizado por la consultora TNS-Gallup en el marco de la campaña de concientización “Cuidá tu corazón”, patrocinada por la Fundación Favaloro y creada por Ogilvy.


Para el relevamiento se entrevistaron a 528 mujeres de 26 localidades del país y se llegó a la conclusión de que apenas el 6% tenía conocimiento de que las patologías cardíacas son la principal causa de muerte entre mujeres. En su lugar, la mayoría –precisamente un 39%- adjudicaban ese lugar al cáncer. Por otra parte, si bien la preocupación por estas afecciones era minoritaria, crecía con la edad.
Comparado con EEUU, donde el conocimiento del alto riesgo de estos padecimientos se duplicó en una década gracias a extensas campañas, en el país esta preocupación no creció con respecto a 2009, año en que por primera vez que se llevó a cabo la encuesta. En ese sentido, el presidente de la Fundación Favaloro, el doctor Roberto Favaloro, dijo que la difusión masiva sobre estos padecimientos es necesaria para crear conciencia, pero “los cambios llevan tiempo”.
“La mayoría de las personas que operamos en la fundación de a partir de 70 años son mujeres, lo que demuestra un alto desconocimiento de los peligros cardíacos en este grupo. Mientras que los hombres que intervenimos tienen 60 y están más conscientes del riesgo”, indicó Favaloro.
Al respecto, la doctora Laura Brandani, Jefa de Prevención de Riesgo Cardiovascular de la Fundación Favaloro, agregó  que “históricamente, las campañas de prevención e incluso los estudios clínicos sobre enfermedad cardíaca estaban destinados a hombres” y esto lleva a que hoy “la brecha de 10 años de diferencia en la aparición de estas patologías entre ambos sexos se achique cada vez más”.
En diálogo con DocSalud.com, Brandani indicó que las enfermedades cardiovasculares “no descienden en la mujer como descendieron en el hombre, cuando, a partir de 2003 se informó sobre el tema de manera masiva” y que las encuestas muestran que si bien las participantes “conocían los factores de riesgo, como el sedentarismo, el tabaquismo y la mala alimentación, no asumían que podían verse afectadas por ellos y no hacían nada para cambiarlos”.
Otro dato que se desprende del estudio es que 5 de cada 10 mujeres está desinformada sobre los riesgos de los padecimientos cardíacos y que el desconocimiento es mayor en las edades tempranas.
A su vez, el 53% de las participantes indicó que la televisión es el principal medio por el cual adquieren datos sobre las afecciones cardiovasculares  y recién le sigue con un 16% el médico. Pero según el relevamiento, casi la mitad de las encuestadas no obtuvo información alguna sobre el riesgo de estas patologías en el consultorio, en especial las más jóvenes.
“Nos preocupa que las mujeres no piensen en las enfermedades cardíacas, pero en parte la culpa la tenemos los médicos. Tradicionalmente, frente a un paciente varón con síntomas afines, el profesional lo orientaba al estudio y al tratamiento, pero tendía a menospreciar las señales de alarma de la mujer y a empezar tarde el camino de la prevención”, afirmó a este medio el doctor Gerardo Bozovich, Director médico de la Fundación Favaloro.  
Por fortuna, según indicó Bozovich, los profesionales de la salud tomaron conciencia del peligro en este grupo y hoy apuntan a incentivar los hábitos saludables, ya que si bien “la enfermedad cardíaca comienza en edades tempranas, como en la niñez o la adolescencia, si se controlan de manera precoz, tienen muy buen pronóstico de vida”.
Incluso, según expresó Brandani, hoy la comunidad médica “considera a la depresión como un factor de riesgo más, ya que es una enfermedad frecuente que afecta a una de cada seis personas y que hace que quienes la padecen adquieran hábitos poco saludables como el tabaquismo, el sedentarismo y la mala alimentación, entre otros”.
Por último el sondeo mostró que por más que las mujeres creen que no corren riesgo de padecer una enfermedad cardíaca, la amplia mayoría realizaría acciones de prevención tras recibir la información adecuada y concientizarse sobre los peligros.
Al respecto, Ricardo Hermelo, Director de Opinión Pública de TNS Gallup, expresó que “intentar cambiar las conductas de las personas para una vida mejor es uno de los grandes desafíos de las políticas públicas” y que el trabajo realizado por la consultora demostró que “si las mujeres son informadas adecuadamente, estarían dispuestas a implementar acciones para reducir este tipo de enfermedad”.
Para reforzar el mensaje y crear conciencia, la campaña “Cuidá tu corazón” realizó en el Hotel Sheraton, la gala del Vestido Rojo, donde importantes figuras llevaron diseños de ese color. Por otra parte, se invitó públicamente a que el 2 de septiembre todas las mujeres lleven puesta una prenda colorada para adherir al mensaje.
Fuente: Celina Abud. Noticias DocSalud.com

viernes, 9 de septiembre de 2011

Cómo incorporar hábitos saludables, sin fracasar en el intento!



Esta vez va en serio”, “ahora sí, porque lo hago por mi salud”, “yo sé que si me lo propongo, lo hago”… ¿Cuántas veces dijiste, pensaste o escuchaste frases de este tipo?

El ser humano por naturaleza tiene una memoria muy selectiva de los eventos que nos suceden en la vida. Es por esto que en muchas ocasiones tendemos a “dejar pasar” algunas cosas que decimos que vamos a hacer con el fin de poder continuar conviviendo en cierta paz con nosotros mismos. En el otro extremo, están los que seleccionan con más frecuencia los fracasos y dejan pasar los éxitos para justificar la presión que se ejercen sobre ellos mismos y al mismo tiempo se auto-castigan por no cumplir.

Si llevamos esto al terreno de las “dietas”, te podrás imaginar que nuestra memoria (por no decir nosotras mismas) se pone al máximo de selectividad. ¿Cómo hacemos entonces para adoptar nuevos hábitos más saludables sin desistir en el camino? Como vimos en el párrafo anterior, pueden pasar 2 cosas:
1-  Postergar la decisión de mejorar con la excusa de que “no es el mejor momento porque… (lo que fuere)… Pero este lunes empiezo en serio”, ó inclusive hacer la vista gorda y continuar con nuestros viejos hábitos desistiendo totalmente del asunto.
2- Al poco tiempo de haber empezado con nuestra nueva rutina, si tenemos un traspié, nos “castigamos” volviendo a los viejos hábitos por no cumplir con nuestra palabra.

La única solución para evitar cualquiera de las 2 opciones es: llevar un Controlador
Estarás pensando “¿de qué me sirve esto si puedo hacer trampa?”. Este es el punto: Como poder, podés hacer trampa, pero te va a pesar el doble.

La clave en la eficacia de los controladores es que te permiten VER con claridad qué es lo que estás haciendo, y no queda librado a la “percepción” si estás haciendo las cosas bien o no tanto. Cuántas veces nos pasa que empezamos una dieta y al cabo de 1 o 2 meses no vemos cambios y nos preguntamos “pero si estoy haciendo todo bien, casi no como nada, ¿porqué no me funciona?”.

Incorporar un controlador de actividades puede resultar muy molesto al principio, pero una vez que comenzás a utilizarlo, no sólo te das cuenta de que te pesa más romper la rutina seleccionada, sino que además te permite auto-evaluarte con más objetividad sobre los esfuerzos que estás haciendo por mejorar tu hábitos, y al mismo tiempo vas aprendiendo a organizar tu día para poder cumplir con las tareas. Muchas se sorprenden al ver su controlador a fin de mes, porque se encuentran con cosas que no esperaban, como: al final de día haber hecho todas las tareas, haber completado un plan alimenticio con muy pocos traspiés, sienten que a medida que avanzan les rinde más el día, inclusive y, aunque no hayan cumplido con las tareas, se sienten con mayor autoestima por el sólo de hecho de haber cumplido de forma honesta en completar su controlador sin saltearse ningún día.

Ahora te propongo lo siguiente: Armá tu propio controlador apenas termines de leer este post. Empieza por 5 hábitos máximo que querés incorporar en tu vida, ejemplo: Tomar 2 litros de agua, realizar 15 minutos de ejercicios, tomarme 1 hora para comer en el almuerzo y en la cena, etc. Las tareas tienen que ser lo suficientemente específicas como para que puedas responder “si o no”, y en el controlador deben estar tapados los días que sabés que no podés hacer la tarea, ejemplo: Si elegís poner “levantarme a las 6 de la mañana para…(ejercitar, preparar comida, etc)”, el domingo es un día de descanso y es poco probable que lo cumplas, por ende los domingos no deben figurar para este tipo de tareas. El controlador debe estar dividido para al menos 30 días. 

Al finalizar saca un promedio para cada tarea de la cantidad de veces que cumpliste y para las que no cumpliste, esto te dará una evaluación de cuán decidida estás en mejorar tus hábitos.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Con 15 minutos diarios de ejercicio se pueden ganar tres años de vida


¿Sabías que...?
Quince minutos diarios de actividad física reducen el riesgo de muerte en un 14% y  aumentan la expectativa de vida en tres años, según un estudio realizado en Taiwán. El trabajo, publicado por la revista "The Lancet", se realizó con más de 400.000 participantes que fueron seguidos durante una media de ocho años, entre 1996 y 2008.


Su finalidad era averiguar si un nivel de ejercicio menor a los 150 minutos semanales recomendados podía tener beneficios para la salud. La conclusión de los autores, encabezados por los doctores Chi-Pang Wen, del Instituto Nacional de Investigación de la Salud de Taiwán, y Jackson Pui Man Wai, de la Universidad Nacional del Deporte de Taiwán, fue que si los individuos inactivos practicaran un poco de actividad física cada día “se pospondrían una de cada seis muertes”.  

Los investigadores dividieron a los participantes en cinco categorías según el volumen de ejercicio practicado: inactivos o de actividad baja, media, alta o muy alta. Comparados con los inactivos, los pertenecientes al grupo de baja actividad, que se ejercitaban una media de 92 minutos a la semana -unos 15 minutos diarios- tenían un riesgo de mortalidad por cualquier causa un 14% menor, un peligro de mortalidad por cáncer  10% más bajo y de media una expectativa de vida de tres años más, según el estudio.
Y por cada quince minutos diarios adicionales de ejercicio el riesgo de muerte se reducía en un 4% y el de morir de un cáncer en un 1%, independientemente de la edad, del sexo y de que se tuvieran problemas cardiovasculares.
 "Saber que tan sólo 15 minutos diarios de ejercicio puede reducir sustancialmente el riesgo de un individuo de morir puede animar a muchas más personas a incorporar una pequeña cantidad de actividad física en sus ajetreadas vidas", señalan en un comentario adjunto los doctores canadienses Anil Nigam y Martin Juneau, del Instituto del Corazón de Montreal y de la Universidad de Montreal.
Fuente: Estudio publicado en "The Lancet"